El canto de las sirenas

En la mitología griega, el canto de las sirenas simbolizaba la perdición y la tentación irresistible hacia la búsqueda de lo desconocido. La fábula describe a criaturas marinas con voces angelicales que encantaban a marineros hacia el lecho de muerte con su canto y que provocan que naufraguen o se arrojen al mar en un acto desesperado por salvar sus vidas.

A imagen y semejanza con el relato pagano que ilustra las debilidades de la especie humana, en la actualidad, nos exponemos a las consecuencias catastróficas en el medioambiente por efecto de los eventos climáticos cada vez más severos y que afectan en forma descarnada al hábitat y al desarrollo humano. La manifiesta desatención a los mensajes que la naturaleza nos emite y que, año a año se agravan en frecuencia, magnitud e intensidad, no parecen ser una clara advertencia para cambiar el statu quo o el estado de las cosas y decidirnos a salir de la zona de confort.

También, contribuyen con esta manifiesta parsimonia los detractores del cambio climático y sus consecuencias sobre la vida humana que respaldan las teorías del negacionismo con argumentos falaces que tienden a denigrar a aquellos bien intencionados que trabajan incansablemente por un mundo mejor. En teoría, podríamos justificar la falta de una acción concreta con infundadas explicaciones sobre la temporalidad de las consecuencias y que estas habrán de afectar a la humanidad en un horizonte muy lejano, pero en la práctica, los reiterados sucesos que se repiten en forma más recurrente y con mayor virulencia nos indican que no hay más tiempo que perder y que debemos actuar con urgencia y que dejando de lado lo que se dan en llamar “business as usual”, nos corresponde trabajar con empeño en función de los hechos.

Lo más preocupante, es que los seres humanos tomamos más recursos de los que la naturaleza puede reproducir en forma natural. Actualmente, consumimos más de un planeta y medio por año y de esta forma, se afecta la capacidad regenerativa de la Tierra lo que provoca un avanzado impacto en la biosfera y cambios en la composición del suelo, del agua y de la atmósfera. Las emisiones de gases de efecto invernadero, representados en mayor cantidad por el dióxido de carbono, han alterado las temperaturas medias globales y de mantenerse en los actuales niveles, nos estaremos acercando rápidamente a un punto de inflexión y que solo podremos revertirlo, si en forma colectiva comenzamos a adoptar soluciones sostenibles.

Si bien las métricas demuestran los beneficios de las certificaciones sustentables en la construcción, en el mercado local, la adopción de estas se contabiliza como un costo y no como una inversión en una hoja de Excel y se soslaya su aplicación y utilidad como resultado de un análisis superficial carente de rigurosidad académica.

LEED, WELL Building, EDGE, BREEAM, TRUE, SITES, entre otras, se encuentran disponibles en el país y están representadas por excelentes profesionales con una vasta experiencia en proyectos sustentables. Así todo y a pesar del significativo trabajo que los expertos en la materia realizan, los avances en el empleo de las soluciones que promueven, entre otros, el ahorro de la energía, del agua y la generación de contaminantes, son mínimos frente a las probadas ventajas de la aplicación de los diferentes sellos.

De las distintas certificaciones internacionales que se ofrecen, se destaca WELL Building del International Well Building Institute (IWBI por sus siglas en inglés) por su gran crecimiento y por el patrocinio de otros sellos que se van sumando a temas específicos, entre los que podemos mencionar: Access4you y Active Score, el primero para personas con distintas necesidades especiales y el segundo, sobre la movilidad urbana y la infraestructura que ofrecen los edificios a sus ocupantes.

En conjunto con la certificación WELL Building, estos sellos ascienden un escalón más hacia la excelencia y por sobre todo se centran en la salud y el bienestar de las personas. Además, contribuyen con los objetivos de ESG (por su nombre en inglés de Environmental, Social and Governance) que refiere a las metas que las empresas establecen para medir el desempeño de sostenibilidad y responsabilidad corporativa y de DE&I (por su nombre en inglés de Diversity, Equity and Inclusion) y que se centran en valorar, respetar e incluir a la fuerza laboral para generar mejores ámbitos de trabajo y ayudar a la retención de talentos.

Según un reciente informe del IWBI bajo el título “Caso de Estudio de Edificios Saludables para Organizaciones Saludables” los edificios certificados WELL Building reportan mejoras significativas de los empleados en comparación con los que no han obtenido ninguna distinción y entre los atributos más significativos podemos mencionar los siguientes: un 18% de mayor satisfacción por el acceso de la luz natural en los lugares de trabajo; un 17% por las mejoras en acústica que contribuyen a una mejor concentración en la realización de tareas; un 16% en aquellos proyectos con una conexión directa con el exterior a espacios verdes; un 12% en las mejoras en la iluminación y un 11% respecto al confort termal.

En resumen, los edificios certificados WELL Building obtienen un 94% de satisfacción de los ocupantes y respecto a los espacios de trabajo, un 87%. Sobre los puntos económicos y las contribuciones que generan los edificios certificados, podemos destacar un incremento de entre un 4.4% a un 7.7% en mayores rentas y mejoras en la duración de los contratos de alquiler, que van de los 75,3 a los 88,3 meses y que representa una extensión contractual de más de 12 meses y una menor vacancia del activo. El uso de la vegetación y la biofilia, mejoran la salud mental, la physys y la productividad y aplicando soluciones ergonómicas en el equipamiento, se reducen los días perdidos por ausentismo y se generan menores costos por tratamientos y reclamos médicos.

Sin embargo, vale la pena citar las palabras que escribió el neurólogo ganador del premio Nobel Sir Charles Sherrington: “El objetivo de la vida es un acto, no un pensamiento” y que resume que los seres humanos debemos comprometernos con un cambio, que no sea solo climático.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no sera publicada. Los campos obligatorios estan marcados. *

Related aticles